Preparación:
El ‘pa perdut’, como dice Georges, traducción francesa de nuestra ‘torrija’ se elabora con rodajas de pan del día anterior remojadas en leche.
Escurridas, se rebozan en huevo batido y fríen en abundante aceite hasta que estén doradas.
Después de espolvorean con azúcar y canela y se sirven calentitas.
En Castilla sustituyen la leche por vino. Mi amigo Teófilo, catedrático de Matemáticas, de San Esteban del Valle, allá en la provincia de Ávila, las hace… ¡buenísimas!
