
Se halla constituida por la Fuente (causa que origina el primer asentamiento humano), los lavaderos ‘nou’ y ‘vell’ y las canalizaciones hasta el área de ‘les basses’, aprovechadas para la pequeña área de riegos (‘les hortes’) del término municipal.
El primer afloramiento de ‘la Font’ de Murla se hallaba en la primitiva entrada del pueblo a escasos cincuenta metros del manantial existente en la base del monte del Caballo Verde, donde se inicia el Calvario.
De
ella se canalizaba el agua para llevar hasta el viejo lavadero
habiendo, asimismo, una desviación que abastecía de aguas el interior
de la fortaleza –todavía puede observarse en el interior de la misma el
pozo de captación de aguas junto al altar de la Inmaculada-. Con
posterioridad se construyó un nuevo lavadero junto a la misma fuente.
Del lavadero ‘vell’ las aguas eran llevadas por una conducción hasta
‘les basses’ que los ‘regantes’ utilizaban por turnos y horas de riego
correspondientes a las tierras de riego. La tierra y el agua eran
inseparables, según el sistema tradicional valenciano, de origen sirio,
de tal forma que quien vendía la tierra vendía también el agua, tal
como ocurre en los riegos de la Vega de Valencia.
Hoy, las aguas fecales son llevadas a la nueva depuradora instalada en el camino ‘del tallat’ que lleva hasta el río.